El Monóxido de Carbono (CO), es un gas sin olor ni sabor, inflamable y altamente tóxico que se produce por la mala combustión de la gasolina y petróleo los cuales concentrados en altas cantidades puede ser altamente perjudicial para el ser humano, causando intoxicación y en casos extremos, hasta la muerte.

Evidenciando el peligro de este gas se ha visto en la necesidad de buscar sistemas que alejen el exceso del mismo, sobretodo en ambientes cerrados como sótanos de estacionamiento de edificios comerciales y viviendas multifamiliares, donde hay poco ingreso de aire. Estos sistemas de extracción tienen como objetivo garantizar la no acumulación de monóxido de carbono, garantizar la evacuación en caso de incendios y mantener los gases emitidos por los vehículos a niveles mínimos.

Evaluar las emisiones de sustancias contaminantes en un estacionamiento es una tarea fundamental para determinar la cantidad de aire de ventilación necesaria para reducir la presencia de gases tóxicos en el estacionamiento y contar con una calidad de aire interior adecuada. Factores como la altitud, la pendiente de las rampas de acceso y salida dentro del estacionamiento y la velocidad de los automóviles dentro del lugar son características que influyen en el cálculo del valor de la emisión base.

Sabiendo esto se podrá calcular el caudal de aire fresco necesario para diluir los gases presentes en las instalaciones. Se debe tomar en cuenta que la renovación del aire contaminado se realiza con aire proveniente del exterior mediante ventiladores mecánicos que a través de conductores canalizan el aire extraído hasta el lugar adecuado.

Estos sistemas deben regirse por normativas y criterios de ventilación vigente, para lograr soluciones eficaces y garantizar la salubridad, integridad y protección requerida.