Es muy frecuente que se confundan los términos cuando en realidad existe una gran diferencia entre ellos.

La eficiencia es el manejo de los recursos para obtener un mejor resultado u objetivo. Se entiende que la eficiencia se da cuando se utilizan menos recursos para lograr un mismo objetivo o, al contrario, cuando se logran más objetivos con los mismos o menos recursos.

En cambio, podemos definir la eficacia como el nivel de conseguir metas y objetivos. La eficacia hace referencia a nuestra capacidad para lograr lo que nos proponemos, pero no necesariamente está relacionada, en ver si para obtener estos resultados se utilizaron los recursos correctamente.

Este concepto muy a menudo se confunde con el rendimiento, que es la relación entre la eficacia real de la máquina y la eficacia teórica máxima que se puede esperar de ella. El rendimiento tiene siempre un valor incluido entre 0 y 1 (o 0 y 100.%), mientras que según el sistema, la eficacia puede tomar cualquier valor positivo.

En economía, el término de eficacia energética se utiliza de manera sinónima al de eficiencia energética, que consiste en reducir los consumos de energía a igual servicio prestado.