Sabemos que la energía que utilizamos se produce a partir de recursos renovables y no renovables. Pero la mayor cantidad de energía consumida hoy en día proviene de fuentes no renovables, como el petróleo, carbón y gas natural, cuya utilización produce efectos medioambientales negativos. Por lo tanto, para disminuir este impacto, tenemos que buscar fuentes de energía más limpias, pero también tenemos que aprender a utilizarlas de manera más eficiente y responsable.
Es por eso que definimos eficiencia energética como el uso eficiente de la energía. Una persona, servicio o producto que está comprometido con el medio ambiente, además de consumir menos electricidad, trata de abastecerse con la mayor cantidad posible de energías renovables (también llamadas energías alternativas).
La eficiencia energética busca proteger al medio ambiente mediante la reducción del consumo energético, sobre todo, habituando a las personas a consumir lo necesario. No solo es usar maquinas que consuman menos electricidad, sino en que seamos nosotros los que consumamos menos y de forma más verde y limpia.


Problemas y ventajas de la eficiencia energética

El problema de la eficiencia energética, es que todavía es una elección. En la actualidad no todos los equipos que utilizamos son eficientes; lo podemos ver en las etiquetas de cada electrodoméstico que compramos, es que lamentablemente esta alternativa es más cara que la normal y lo podemos observar en las bombillas tradicionales y las que son LED.
Podríamos indicar que, por el momento, eficiencia energética es un tema de conciencia medioambiental. Sin embrago, hay que tener en cuenta que un producto eficiente está ligado directamente a tus bolsillos, ya que está conectada con el ahorro de electricidad. Aprendiendo hábitos de consumo y gestionando de manera eficiente la energía para disminuirla contribuyendo a cuidar nuestro entorno mientras ahorramos electricidad; y eso es una gran ventaja.